¿Por qué esperamos tanto de los demás?

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Para empezar, cuando decimos esperar estamos deseando… ¿Desear el qué? Pues por un lado, simples reacciones a nuestras acciones. Nos gustaría que reaccionaran como Dios manda. Que encajen con el concepto que tenemos nosotros de lo que está bien, correcto. Unos ejemplos: no me ha dado ni las gracias”, Ni siquiera se ha despedido” No me mires así. ¿Así? ¿Así cómo?

Pensar de todas maneras, sirve de poco porque a fin de cuentas quien se queda mal somos nosotros aparece el rencor, el resentimiento, un recuerdo profundo y amargo de una injuria hecha que te carcome por dentro. Y no sólo eso sino que pide venganza. Pues no le saludo más, que se fastidie. Pero es que el problema no es de la otra persona, es nuestro. ¿Y eso? Porque nuestra acción fue interesada, ¿cómo? Primero pensamos en nosotros y después… también… Le saludo para que me salude, se lo digo con todo el cariño del mundo y me mira mal Preguntémonos ¿desde dónde lo hacemos? ¿para quedar bien? ¿porque esperamos que nos conteste? ¿Porque es lo que toca? ¿Lo que nos han enseñado? Pero si no esperamos nada, nos dará igual su reacción. Que no contesta al saludo, pues bien, que nos mira indiferente, pues vale. No sabemos por qué reacciona así. Nos falta información, pero no hace falta, con insultarle ya es suficiente. Será idiota! Dejemos de pensar en nosotros y pensemos en la otra persona, quizá haya tenido un mal día, quizá esté preocupada por algún problema, una situación difícil. Todos pasamos por buenos y no tan buenos momentos. Seamos empáticos, es difícil, lo sé. Ponernos en el lugar del otro.

Reacciones, por un lado, y, por otro, los comportamientos, conductas, decisiones de los demás que nos llevan a la decepción. Palabra que no existe, existe, si vais al diccionario, bueno en internet, ponéis decepción y sale. Incluso la decimos alguna vez. Fulanito me ha decepcionado. Menganito, no me esperaba esto de tí. Nunca pensé que actuarías así. Menuda decepción! Pues una decepción es la sensación de un suceso en el cual teníamos depositadas grandes expectativas para que saliera bien o conforme a nuestros deseos. A cuantas más expectativas, mayor decepción. ¿Y quién crea esa esperanza, esa ilusión? Nosotros mismos, más o menos justificada, y estamos en nuestro derecho. Lo hacemos porque, por un lado, confiamos, y, por otro, porque creemos que conocemos a la otra persona y no nos va a fallar. .Pero si no somos perfectos ¿por qué queremos los demás lo sean? Incluso en los peores momentos, en una situación difícil, inesperada ni siquiera nosotros sabríamos cómo actuar bien, de manera adecuada.

Muchas de nuestras decepciones en realidad no lo son. Fueron proyecciones que hicimos de alguien en algún momento. Sí, me podéis decir que se hizo una promesa, un compromiso. No justifico que no se respete, sino que estoy hablando de comportamientos que no dependen de nosotros o si, pero que no podemos prever.

Entonces ¿y la confianza depositada en esa persona? ¿No nos engañó? No, simplemente fue coherente consigo misma, creyó que fue lo mejor. Cualquier acción que hace alguien puede ser totalmente lógica para él mismo, o para ella misma y no tener sentido para otros ojos.

Está claro que sin confiar en los demás, o en la gran mayoría, la vida puede ser muy dura, sino imposible, pero no impide que, por mucho que creamos que nos han “traicionado”, hay que seguir estando abiertos, confiar. Por nuestra salud.

¿Y nosotros no hemos decepcionado a alguien alguna vez? ¿Nos lo han dicho? A mí sí. ¿Y nos sentimos culpables? ¿Pensamos realmente que decepcionamos a alguien? Como personas adultas debemos tomar nuestras decisiones y actuar pensando primero en nosotros y después en los demás.

Cuando los otros esperan que elijamos un camino u otro en la vida que sigamos ciertas normas, un estilo de vida diferente, no nos están aceptando y ni siquiera nos quieren entender porque creen que nos equivocamos, pero somos libres de decidir y de equivocarnos. Y esa decisión no es contra nadie ni para hacer daño ¿Pensaste que hacías daño a una persona cuando actuaste de cual o tal manera? Lo importante es respetarnos a nosotros mismos, aceptándonos y aceptando para poder entenderlo . Difícil, pero no imposible.

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